Princesa del Cielo

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Asunción, Paraguay
Hola, soy una amante del chocolate y de la lectura paranormal. Me gusta leer, escribir e introducirme a los diferentes y fascinantes mundos que existen dentro de los libros.
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domingo, 17 de abril de 2011

Relatos a la luna llena


Sharon II

La amistad es algo que se alcanza con el tiempo. El amor es cultivado para conservar…
Amor, amistad… dos placeres de la vida, joyas preciadas si las encuentras... Pero como hay amor en este mundo, también existe el odio.

Un arma de doble filo piensan algunos, sentimientos que van de la mano...
Del amor al odio, de la alegría a la tristeza…

Si una amistad es traicionada…si la persona que amas te hiere… tan profundamente que no encuentras consuelo…. ¿Qué más te queda que aguantar y seguir? Después de todo ¿no es eso lo que todos hacemos?

Me refiero a sobrevivir.

___________________________________________________
Un año después…

Sharon se encontraba dormida en su alcoba, recostada en una pequeña cama, envuelta en unas sabanas de colores blancas y azules, se removía algo inquieta en ellas.

Los rayos del sol se filtraban por la ventana a través de las cortinas, el amanecer se acercaba perezosamente, iluminando el cuarto poco a poco.

El sonido de la mañana comenzaba.

Abrió los ojos de pronto, sobresaltada. Miro alrededor del cuarto y se tranquilizo. Cada instinto de supervivencia había sido despertado dentro de ella, en ese instante.

Todo su cuerpo, puesto en tensión… todo en la habitación estaba en orden, segundos después creyéndose a salvo, se relajo ¿A salvo? ¿De qué?... no lo sabía. Solo sintió que tenía que despertar… ¿a caso alguien estaba cerca?

—No. Imposible— se dijo. Pero se había sentido observada mientras dormía. Como si una sombra se cerniera sobre ella ¿A caso era su imaginación?

Sacudió su cabeza ligeramente, negando aquel sentimiento. Dio un largo suspiro y se levanto, estaba aun algo agitada debido a la supuesta presencia a su alrededor, aunque realmente… eso no era cierto del todo.

La verdadera razón de su pequeño malestar se dijo; y de su exagerada imaginación esa mañana, era porque tuvo de nuevo aquel extraño sueño…

Diviso la ventana desde donde se encontraba. Ya comenzaba otro día, tendría que ir hoy al pueblo para comprar algunos víveres, mientras meditaba esto, rememoro también el sueño y aquella colina… por donde caminaba atravesando aquel prado, en el cual, sin importar cuánto buscara o hiciera, siempre lo encontraba solitario y vacio.

Solo ella y el inmenso campo.

De nuevo sacudió su cabeza y fue a darse un baño. Después se coloco un vestido color blanco, con motivos pequeños color plata, peino su cabello y lo ato en una trenza que poso en el costado derecho.

Antes de salir de la casa se coloco una capa color negro. Recorrió los lugares que tenía que visitar para comprar todo. Le llevo un par de horas terminar con sus deberes. Cuando lo hizo, regreso por el camino menos usado, y dejo las cosas…las organizo y salió de nuevo. No quería quedarse sola en la casa y su tío no vendría en todo el día.

La muchacha que ordenaba la casa de ellos esta vez se llamaba Emma. Se habían mudado muy al norte de Europa esta vez, a una ciudad de la cual no recordaba el nombre. Ya todas le parecían iguales.

Después de lo que le paso con Alexander, se sintió muy triste ¿todos los humanos reaccionarían así, hacia ella?...

Cuatro años después…

Sharon iba mirando la carretera que recorría junto a su tío. Estaban en un carruaje, estaban mudándose de nuevo. No era conveniente quedarse mucho tiempo en un lugar. Habían estado siete meses, en el último pueblo, era hora de irse y así lo hicieron.

Pasaron como doce horas para que llegaran al siguiente pueblo y casa, en la cual residirían esta vez. Todas sus cosas fueron acomodadas en las habitaciones.

Se recostó en la cama luego de que todo estuviera bien ordenado. Esto no le había tomado mucho tiempo. No había nadie, así que se movió rápido y termino todo antes de que su tío siquiera se diera cuenta y regresara del pueblo de arreglar unas cosas.

Después de unos minutos se quedo dormida… soñó con un lago…uno grande, sus aguas parecían negras de lo profundas que eran…camino por su orilla unos pasos. Algo la llamaba a sumergirse en el, pero solo se acerco lo suficiente para verse en el agua.

Miro atentamente el reflejo que había en el… unos rojos ojos la miraban… de pronto la figura salió del agua y se abalanzo contra ella.

“Mía...” le dijo la criatura.

Cosa que la sobresalto en el acto y despertó. Rodo sobre la cama y cayo al suelo. Respiró fuertemente agitada, observando todo alrededor del cuarto, minutos después de respirar varias veces se calmo. Miró por la ventana y se fijo, que ya era de noche. Había perdido el resto del día, aunque solo habían quedado unas horas después de todo. Se encogió de hombros y subió de nuevo a la cama.

Ya que estaba ahí y no había nada que hacer, se recostó sobre su espala de nuevo y miro el techo…se fijo en las líneas que había…y se perdió en ellas, creando formas por medio de ellas. Si que tenía una imaginación grande se decía, mientras poco a poco se iba quedando dormida.
Semanas después…

—Oiga lo que le digo; ya deje de seguirme, le he dicho que no estoy interesada.

—Pero… eres hermosa, te deseo y quiero que seas mi esposa.

¡Por Dios! Siempre le pasaba lo mismo. Porque los hombres no entendían un no por respuesta, sobre todo los nobles; ya llevaban esta conversación como media hora y aun no desistía. Los nobles, eran los más estúpidos, en su humilde opinión claro está, era eso o estaba maldita de algún modo y le tocaban los peores.

Bueno los de cuna humilde solo eran a veces mas, hm…ellos aceptaban el rechazo de manera, digamos más razonable.

Siempre que iba al pueblo, porque su tío no podía, trataba de ocultarse el rostro, pero aun así; alguien tenía que mirarla y comenzar a averiguar sobre ella y empezar rondarla. Algunos se impresionaban, otros no. En algunas desataba envidia, en otras admiración, otras veces obsesión.
Eran tan distintas las maneras en que los humanos reaccionaban a ella, aunque siempre en un grado de ansiedad o algo parecido, como si no pudieran evitarlo.

Y así comenzaba todo… pero… aun así, volteo la cabeza un poco y dio un suspiro, el estúpido aun la seguía y estaba hablándole. Lástima que no pudiera echarse a correr…estúpido vestido.
“¡¡Tierra trágatelo…!! ¡¡Por favor!!” gritaba en su mente.

—No encontrarías a mejor candidato que yo —le decía el noble, del cual no recordaba ni su nombre, aunque se lo había dicho muchas veces. Minutos después de terminar de alabarse agrego —Eres solo una señorita. Ni siquiera tienes dote. Porque no me aceptas de una vez, no creeré que seas una mujer interesada porque me aceptes ahora que sabes quién soy; como dicen los demás. Ellos no importan, solo yo… ¿no lo crees así? —decía el estúpido, mientras caminaba siguiéndole el paso; y realmente lo era si pensaba que su argumento la convencería, no estaba interesada y punto.

—No…—le dijo otra vez.

El estúpido la tomo del brazo y tiro, ella fue hacia él, no queriendo llamar la atención, sería raro si un joven como él, no tuviese más fuerza que ella. Además seria un problema estaban solo a unos metros del pueblo…un poco lejos pero no lo suficiente, el padre del estúpido, tenía mucho poder y sería malo para ella y su tío, al menos por ahora.

Así que a jugar a la muchacha frágil por más ganas que tuviera de zarandearlo o mejor desaparecerlo de este mundo. Su temperamento siempre había sido calmo, pero a veces no lo era. Era como si tuviera dos naturalezas y a veces solo a veces una le ganaba a la otra. Una energía recorrió su cuerpo ante semejante arrebato por parte del joven que la seguía.

La estaba molestando. Él, no querría verla molesta, ni siquiera ella quería verse molesta. Era como jugar con fuego, la misma naturaleza, era impredecible.

—Suéltame…—le dijo ella despacio, su voz no lo alejo como ella esperaba. El joven la acerco más a ella y se apodero de su cintura y agacho su cabeza como para besarla.

Ella lo mataría, al demonio con la muchacha indefensa, lo aplastaría como a un gusano. Pero antes de que pudiera destrozarlo por su atrevimiento, sintió que alguien se acercaba a ellos.

Y en un rápido movimiento, tomo al estúpido de la camisa y lo hecho a un lado mientras le daba la espalda a ella.

—Eso no se le hace a una Señora…—dijo después, con una hermosa voz cargada de… ¿ira…? El hombre olía extraño… nunca, nunca había percibido algo así, como ella, pero diferente de algún modo. Se sorprendió muchísimo por eso… bueno, por eso y porque ¿Cómo había llegado tan rápido…? No había sentido a nadie cerca, ¿cómo sabia que ella estaba teniendo problemas? O mejor aun ¿Por qué la ayudaba?

Estuvo a punto de preguntárselo y de paso agradecerle, cuando vio su rostro…

Su corazón, se salto unos latidos… y un toque de energía diferente le recorrió el cuerpo entero esta vez, cuando lo vio… el rostro de su salvador…

No puedía ser el, se veía distinto…muy diferente. Se oía, movía y no olía como en sus recuerdos acerca de él y sus ojos… pero estaba ahí, parado frente a ella, mirándola intensamente y...

No, esto era inaudito, y realmente era el…


era… Alexander.

2 comentarios:

  1. .... pense que no estaba esto subido...
    me encanta Sharon... me da una penita.... es genial!!!!!

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  2. si a mi tambien T-T
    gracias kari¡¡¡¡¡¡¡¡
    sipis esto ya estaba subido...O_O

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